Dos especialistas advirtieron que la saturación de suelos por las ondas tropicales 28 y 29 puede activar derrumbes en laderas y quebradas vulnerables.
Las lluvias asociadas a la llegada de las ondas tropicales 28 y 29 aumentan la saturación de los suelos y elevan el riesgo de deslaves en varias zonas del país, advirtió Valdemar Andrade, profesor jubilado del Departamento de Ingeniería Hidrometeorológica de la Universidad Central de Venezuela.
Ondas tropicales y lluvias continuas en buena parte del país
En entrevista con Román Lozinski a través del Circuito Éxitos, Andrade explicó que esta semana Venezuela estará bajo la influencia de ambos sistemas, lo que se traducirá en lluvias continuas con descargas eléctricas en buena parte del país, especialmente en el sur y el occidente, donde además incide una baja presión proveniente de Colombia.
El ingeniero recordó que para esta temporada se pronosticaron entre 50 y 55 ondas tropicales, y que el país ya registra 27. También mencionó que el fenómeno de El Niño podría intensificarse hacia octubre, aunque todavía no se conoce su impacto específico en Venezuela.
Suelos saturados y quebradas bajo vigilancia
Feliciano De Santis, presidente de la Sociedad de Geólogos de Venezuela, alertó que la acumulación de lluvias entre 300 y 400 milímetros por semana puede generar colapsos hidráulicos en zonas vulnerables.
“Cualquier intensidad horaria por encima de 20 milímetros puede causar deslizamientos en laderas, como ocurrió en la tragedia de Vargas”, explicó.
De Santis señaló que los suelos saturados pueden activar derrumbes superficiales y subsuperficiales, sobre todo en quebradas del litoral central como Macuto y Caraballeda–San Julián, donde se observan múltiples “golpes de cuchara”, pequeños derrumbes que evidencian inestabilidad.
Ambos especialistas coincidieron en la necesidad de fortalecer los sistemas de alerta temprana. Andrade recordó que el sistema instalado en el litoral central tras la tragedia de Vargas, financiado por la Unión Europea, quedó inoperativo y fue vandalizado.
De Santis insistió en que el país requiere una red meteorológica, sismográfica y acelerográfica moderna, en línea y accesible para la ciudadanía. También confirmó que el Ávila presenta expresiones de inestabilidad visibles desde Caracas y desde el litoral.
“Son derrumbes superficiales, pero indican que una semana de lluvia intensa podría activar más estos suelos y generar volúmenes importantes de material hacia las quebradas”, advirtió.
De Santis reiteró que el país debe enfocarse en reducir la vulnerabilidad estructural y urbana. “No nos preocupemos por los sismos, preocupémonos por la vulnerabilidad. Cuando se siembra vulnerabilidad, se recogen tragedias”, finalizó.