La presencia del Ejército de Liberación Nacional y de las disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia continúa afectando a las comunidades asentadas en la línea limítrofe entre Colombia y Venezuela, donde la violencia, los secuestros y la extorsión siguen constituyendo una realidad cotidiana.

Javier Tarazona, director de la organización no gubernamental Fundaredes, ha documentado durante años estas actuaciones criminales, además de advertir sobre el abandono institucional y la vulnerabilidad que enfrentan miles de habitantes en esa franja territorial.