De cara al inicio del año escolar 2026-2027, la Federación Venezolana de Maestros (FVM) exigió mejoras urgentes en la infraestructura de los planteles y salarios dignos para los docentes en todo el país. La organización gremial advirtió que la apertura de las instituciones no debe realizarse únicamente por cumplir con un calendario, sino con las condiciones mínimas garantizadas para estudiantes y profesores.
Infraestructura deteriorada y servicios deficientes
La federación solicitó la dotación inmediata de las escuelas, así como la garantía de servicios básicos como agua potable y electricidad, los cuales presentan fallas constantes. Asimismo, demandaron la reactivación adecuada de los programas de nutrición escolar. Desde la perspectiva del gremio docente, exigió mejoras en la infraestructura de las escuelas bajo la premisa de que la calidad educativa requiere presupuestos acordes y espacios funcionales.
El sector educativo ha señalado que la situación en los centros escolares se agravó tras los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 registrados el pasado 24 de junio. Según datos difundidos por el gobierno, 900 instituciones sufrieron daños y 11 colapsaron, lo que motivó el anuncio de reubicaciones para alumnos de 91 centros afectados. Sin embargo, el magisterio cuestionó estas medidas al asegurar que no existe un informe técnico transparente y que los traslados no fueron consensuados con las comunidades.
Reclamo salarial y condiciones laborales
En el plano económico, también criticó el jueves las condiciones salariales vigentes para el personal educativo del sector público. El gremio recordó que los sueldos se rigen por un ingreso mínimo mensual de 130 bolívares, complementado con una bonificación otorgada por el Estado.
Ante este panorama, la FVM insistió en la necesidad de un ajuste salarial que permita una vida digna y exigió el restablecimiento de mesas de negociación reales con representaciones sindicales legítimas para solucionar la crisis laboral del sector.
