La Fundación Amigos del Niño que Amerita Protección Alternativa (Fundana) mantiene disponibles sus espacios en Las Villas de los Chiquiticos para acoger temporalmente a los niños que, tras la evaluación de las autoridades competentes, necesiten protección especial luego del doble terremoto que sacudió a Venezuela el 24 de junio de 2026.
Según Nathalie Abuchaibe, directora de Las Villas de los Chiquiticos, la organización se preparó desde el primer día de la emergencia para recibir a menores que quedaran desprotegidos y no contaran con familiares que pudieran asumir su cuidado.
Claves
- —Fundana mantiene disponibles sus espacios en Las Villas de los Chiquiticos para recibir a menores con medida legal.
- —La organización dijo que dispone habitualmente de capacidad para atender entre 80 y 90 niños en situación de vulnerabilidad.
- —Hasta el momento de la entrevista, apenas tres o cuatro menores vinculados con la tragedia habían comenzado a incorporarse.
La atención comenzó desde el primer día de la emergencia
Abuchaibe explicó que, desde el 24 de junio, el equipo de la institución se preparó para recibir a niños que hubieran quedado sin protección familiar. La primera respuesta consistió en ofrecer apoyo psicológico, distribuir ayuda humanitaria y detectar situaciones de especial vulnerabilidad en refugios improvisados, hospitales, colegios y campamentos temporales.

La labor también se extendió a las zonas más golpeadas por los sismos, entre ellas La Guaira, Miranda, Zulia y Caracas, donde los programas de fortalecimiento familiar concentraron sus esfuerzos para brindar atención directa a los afectados.
El acompañamiento incluyó alimentos, agua, pañales y productos de higiene, además de espacios de escucha y contención para personas que enfrentan miedo, duelo e incertidumbre después del desastre.
La directora señaló que muchos niños siguen despertando sobresaltados por las réplicas, presentan dificultades para dormir o sienten angustia ante la posibilidad de perder nuevamente a sus seres queridos.
En esos casos, dijo, el apoyo psicológico busca ser un primer paso hacia la recuperación emocional, antes incluso de definir cuál será su situación familiar.
La medida de protección depende de la decisión de las autoridades
Fundana aclaró que no ha recibido un flujo masivo de menores procedentes de las zonas afectadas. Tres semanas después de los terremotos, apenas tres o cuatro niños vinculados con la tragedia habían comenzado a incorporarse a la institución.
Abuchaibe indicó que esto responde al procedimiento del sistema de protección infantil venezolano, que primero debe evaluar cada caso y verificar si existen padres, abuelos, tíos u otros familiares capaces de asumir el cuidado del menor.

Solo cuando las autoridades concluyen que un niño se encuentra efectivamente desprotegido y solicitan una medida de colocación en una entidad de atención, Fundana puede recibirlo.
La organización, añadió, dispone habitualmente de capacidad para atender entre 80 y 90 niños en situación de vulnerabilidad y ha mantenido esa disponibilidad desde el inicio de la emergencia.
Mientras el menor permanece en la institución, continúan las investigaciones para ubicar familiares biológicos o reconstruir su red de apoyo. Si aparece un familiar apto para asumir su cuidado, se activan nuevamente los procedimientos legales para favorecer su reintegración.
El sistema privilegia la reunificación familiar
Abuchaibe insistió en que la institucionalización nunca constituye la primera respuesta. Señaló que no todos los niños que perdieron a familiares directos están desprotegidos, porque puede existir otro miembro de la familia que pueda hacerse cargo de ellos.
Ese principio coincide con lo establecido por la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (Lopnna), que privilegia el derecho de los menores a crecer dentro de su entorno familiar y considera la separación definitiva únicamente como una medida excepcional.

Durante las semanas posteriores al desastre, jueces de protección, representantes del Instituto Autónomo Consejo Nacional de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes (Idenna), Consejos de Protección y equipos del Tribunal Supremo de Justicia se desplegaron en hospitales, campamentos y refugios para verificar la identidad de los menores, reconstruir vínculos familiares y evitar entregas irregulares.
La directora de Fundana afirmó que la participación de vecinos y familias alojadas en los refugios ha sido clave para detectar casos de niños solos o situaciones irregulares que deben ser informadas a los organismos competentes.
La organización reiteró que solo puede proteger a un niño cuando existe una medida legal que lo autoriza y que cualquier caso irregular debe ser remitido al Consejo de Protección para que determine las acciones correspondientes.
La medida es temporal y se mantiene mientras continúan las investigaciones para ubicar a los familiares o reordenar la red de apoyo del menor.



