Salud mental tras el terremoto

El terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 dejó a la esposa de Urumán Urdaneta, Liliana Machado, con un trastorno postraumático que se manifestó en desmayos diarios, insomnio y sensación de asfixia. El médico que la atendió recomendó que la familia se mudara para proteger su salud.

Desplazamiento y adaptación en Maracaibo

Diez días después de los sismos, la familia llegó a su ciudad natal en el estado Zulia. Aunque el traslado les ofreció un entorno más familiar, Urdaneta se siente “extraño” y la esposa continúa en tratamientos psicológicos. La nueva vivienda, ubicada en una zona rural, enfrenta deficiencias de agua, internet, gas y electricidad.

Desafíos laborales y de vivienda

Urdaneta, que trabajaba en mantenimiento mecánico de automóviles en Caracas, busca oportunidades en Maracaibo, donde la ciudad petrolera presenta limitaciones de infraestructura. Además, sus hijos, de 26, 22 y 18 años, tienen sus vidas establecidas en Caracas y desean regresar. El Gobierno informó que 17 907 personas quedaron sin vivienda y 16 891 se encuentran en 87 campamentos tras el terremoto.