El doble terremoto que sacudió la capital el pasado 24 de junio dejó a más de cinco mil doscientos ocho personas fallecidas y casi diecisiete mil seiscientos cuarenta heridos, según informó Jorge Rodríguez, dirigente del oficialismo.
El mensaje, publicado en Telegram, también reveló que 17,907 personas quedaron sin vivienda, mientras 128,324 familias recibieron atención. Se logró rescatar a 6,462 personas y 856 edificios sufrieron daños estructurales, de los cuales 190 quedaron completamente destruidos. Se instalaron 107 campamentos transitorios, albergando a 23,820 personas. Además, se registraron 1,388 réplicas desde los sismos de magnitudes 7,2 y 7,5.
En el frente de la asistencia médica, 39,935 pacientes recibieron atención. Se distribuyeron 5,688,968 litros de agua y 10,964.97 toneladas de alimentos. Para la emergencia, se desplegaron 30,989 efectivos, apoyados por 2,278 rescatistas internacionales y 31,745 voluntarios registrados.
Contexto histórico
El doble sismo del 24 de junio figura entre los movimientos telúricos de mayor magnitud en la historia de Venezuela. Según la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas, el terremoto de San Narciso, ocurrido el 29 de octubre de 1900, alcanzó una magnitud de 8,0 y dejó 21 fallecidos y más de 50 heridos, causando importantes daños en la capital.
Repercusiones regionales
El impacto se extendió a otras regiones: en Guatire se desplomaron el templo parroquial, la casa de gobierno y 237 viviendas; en Guarenas al menos 72 casas sufrieron daños considerables. También se reportaron afectaciones en Valencia, Aragua, Barcelona, Píritu, Upata, El Callao, Ciudad Bolívar y San Fernando de Atabapo. Más de 250 réplicas posteriores obligaron a muchos habitantes a permanecer temporalmente en plazas y espacios abiertos por temor a nuevos movimientos sísmicos.
Para apoyar la respuesta humanitaria, se contó con la ayuda de más de 31 brigadas médicas en La Guaira, que recibieron dotación de la OPS, según otro informe del mismo día.

