Un informe elaborado por la Escuela de Educación de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) encendió las alarmas tras constatar que ocho de cada diez estudiantes, desde sexto grado hasta quinto año de bachillerato, reprueban la materia de matemáticas con un promedio global consolidado que se ubicó en 7,08 puntos sobre 20.

La investigación toma como referencia los resultados del Sistema de Evaluación de Conocimientos en Línea (SECEL) del período escolar 2024-2025, el cual procesó más de 6 mil pruebas diagnósticas de matemáticas y unas 5 mil de habilidad verbal. El informe detalla que, si bien los alumnos muestran manejo en aritmética básica, fallan notablemente al momento de representar condiciones mediante lenguaje matemático o interpretar soluciones.

Brecha entre planteles públicos y privados

El análisis académico detecta profundas diferencias en el rendimiento según la titularidad de los planteles educativos. Los colegios privados mantienen mejores calificaciones en las áreas evaluadas al registrar un promedio de 7,56 en matemáticas y 10,26 en habilidad verbal, superando a las instituciones públicas, que obtuvieron 6,55 y 9 puntos respectivamente.

En contraste con el área de ciencias exactas, la habilidad verbal mostró una leve mejoría en comparación con el ciclo anterior al pasar de 8,78 a 10,50 puntos sobre 20, situando la tasa de aprobación en 60,46%. No obstante, los especialistas advierten que la comprensión lectora continúa siendo un obstáculo crítico, ya que siete de cada diez estudiantes presentan dificultades para identificar ideas implícitas o formular opiniones críticas sobre los textos.

Desafíos institucionales y contexto global

La institución universitaria también abordó las dificultades operativas y emocionales que enfrentan las aulas, señalando el impacto generado tras el doblete sísmico registrado el 24 de junio de 2026 en Caracas. Los planteles se debaten actualmente entre brindar la atención socioemocional requerida por la comunidad y cumplir con los compromisos curriculares exigidos.

Ante este panorama, la UCAB subraya que los problemas educativos del país se inscriben dentro de una crisis global más amplia. Por ello, instan a replicar iniciativas de naciones vecinas como Uruguay y Chile mediante la creación de institutos con autonomía técnica que midan la calidad educativa de manera objetiva para orientar la formulación de políticas públicas basadas en evidencia.