El Sindicato Unitario Nacional de Empleados Públicos del Instituto Nacional de Parques denunció actividades no autorizadas en el Parque Nacional Jaua-Sarisariñama, en el estado Bolívar, luego de una expedición reciente en la zona.

Una fuente de la Dirección de Parques Nacionales señaló que Inparques autorizó el sobrevuelo del tepuy Sarisariñama y el aterrizaje temporal en la meseta, pero no el ingreso del helicóptero a la Sima Humboldt, por tratarse de un espacio de alta fragilidad que debe conservarse como sitio de investigación y no de turismo. El trámite, añadió, se hizo por el Sistema Automatizado de Procedimientos Administrativos en Parques Naturales y Monumentos Naturales, con al menos 15 días hábiles de antelación.

Permisos, límites y vacíos de control

La fuente indicó que, una vez completado el registro, la plataforma emite una providencia administrativa con la firma de la presidencia de Inparques, donde se fijan las actividades permitidas y las prohibidas. Para investigaciones científicas se exige memoria descriptiva, lista de participantes, tipo de estudio y, si hay extranjeros, pasaporte y avales universitarios. En actividades turísticas, la empresa debe presentar registro mercantil, memoria logística y número exacto de participantes.

También advirtió que la publicidad dentro del parque no está permitida en los planes de ordenamiento, aunque Jaua-Sarisariñama carece de ese instrumento y se rige por el Decreto n° 276, de 1989.

El ingeniero forestal Elides Sulbarán sostuvo que la ausencia de sanciones crea un precedente peligroso y recordó que la norma prohíbe el sobrevuelo por debajo de mil pies o el aterrizaje en sitios no autorizados, salvo emergencias o investigaciones científicas con estudio de impacto ambiental. El sindicato también afirmó que desde 2011 ha alertado sobre un “boquete institucional” que ha permitido construcciones ilegales, deforestación, minería y accesos irregulares a áreas protegidas.

La organización añadió que la creación del Parque Nacional Caura en 2017 buscó absorber Jaua-Sarisariñama, un punto sobre el que Sulbarán planteó que la eliminación o modificación de un parque nacional requiere intervención de la Asamblea Nacional. El especialista también dijo que la inacción estatal ha dejado espacio para el avance extractivo y para daños asociados a la minería ilegal, como deforestación y contaminación por mercurio.

Entre los enlaces difundidos sobre el caso figuran la denuncia de Sunep-Inparques y el material sobre el Parque Nacional Caura.