El fiscal general de Estados Unidos, William Barr, dijo el lunes que fue informado de «serias irregularidades» en la prisión federal donde fue hallado muerto el multimillonario Jeffrey Epstein, en lo que en una primera instancia había parecido un suicidio.
Barr, que había anunciado el sábado la apertura de dos investigaciones sobre este caso, dijo sentirse «consternado» y «sumamente disgustado» al enterarse de las fallas «para asegurar de forma adecuada» la prisión federal de Manhattan, donde se encontraba detenido el financiero desde principios de julio a la espera de un juicio por explotación sexual de menores.
«Les garantizo que la investigación seguirá contra quienquiera que haya sido cómplice de Epstein», afirmó el secretario de Justicia estadounidense en una conferencia de prensa en Nueva Orleans (sur).
Varios medios estadounidenses señalaron el domingo que el magnate, uno de los detenidos más importantes del país, se había quedado solo en su celda cuando se suponía que en todo momento debían ser dos, y que las rondas previstas cada 30 minutos no se habían cumplido.
