La Casa de Nariño no tiene agenda alguna sobre la que podría versar la charla que los presidentes Juan Manuel Santos y Donald Trump sostendrán este sábado vía telefónica.
De hecho, la conferencia fue solicitada por la Casa Blanca, y no hay indicios de temas precisos que abordarán los mandatarios, informó el diario colombiano El Tiempo.
La llamada de Trump tiene algo de protocolo, pues lo ha hecho ya con líderes de varios países, pero también marca un punto de referencia para las nuevas relaciones de Bogotá y Washington, que en todo caso tendrán algunos giros con respecto a lo que existía con la administración de Barack Obama. (Le sugerimos leer: Lo que le espera a Colombia con EE. UU. en la era Trump).
Esta será la segunda vez que Santos y Trump hablen. La primera ocurrió el pasado 11 de noviembre, gracias a la ayuda del exalcalde de Nueva York Rudolph Giuliani. En esa ocasión no se abordaron asuntos de fondo.
A juicio de analistas de Bogotá y Washington, el asunto de las drogas podría pasar al primer plano de la agenda entre Colombia y Estados Unidos, ya que hasta donde se ha podido ver, para el gobierno de Trump esta problemática sí será una prioridad, y Colombia es un interlocutor obligado.
De hecho, en la conferencia telefónica que Santos sostuvo el viernes en la tarde con el vicepresidente de EE. UU., Mike Pence, el tema se puso sobre la mesa, aunque no fue el único.
Según la propia Casa de Nariño, Santos y Pence “hablaron de la necesidad de continuar la colaboración en la lucha contra el narcotráfico y la ayuda a los países centroamericanos”.
Ambos se refirieron también al proceso de paz en marcha con las Farc, y se supo acerca del interés del nuevo gobierno de Washington en apoyarlo.
“En la charla (con Pence) se reafirmó el interés de ese país (EE. UU.) por mantener las relaciones especiales con Colombia y continuar el apoyo al proceso de paz y a su implementación”, reportó la Casa de Nariño.
Santos recibió la llamada del vicepresidente estadounidense cuando se hallaba reunido con las bancadas del Senado y de la Cámara del partido de ‘la U’. Pence le dijo al final de la conversación que le gustaría verlo pronto en Washington, aunque no se trató de una invitación formal.