Dos hombres rusos que trabajan en secreto para los servicios de inteligencia de Ucrania contaron detalles de operaciones que, según afirman, se han dirigido contra activos y personal militar dentro de Rusia. Uno de ellos, identificado como Iván, dice que participó desde territorio ruso en ataques con drones ucranianos contra bombarderos estratégicos y fábricas de municiones.

Red de vigilancia y ataques atribuidos

Saboteadores rusos dicen operar para Ucrania dentro de Rusia

El otro, Foma, vive exiliado en Polonia y dirige una red de voluntarios encubiertos en Rusia que vigila a oficiales de alto rango que, según afirma, el GUR, el servicio de inteligencia militar ucraniano, evalúa como posibles blancos. Ambos sostienen que su trabajo forma parte de la guerra contra el régimen de Vladimir Putin y que buscan acelerar su caída.

Foma admitió haber facilitado inteligencia sobre el teniente general Fanil Sarvarov después de su asesinato en Moscú en diciembre de 2025. También dijo que su red, integrada por unas tres docenas de personas repartidas entre Rusia, Ucrania y otros países de Europa, transmite información sobre objetivos, rutas, vehículos y rutinas de altos mandos militares.

Saboteadores rusos dicen operar para Ucrania dentro de Rusia

Iván, por su parte, afirmó que ha escondido explosivos cerca de un aeródromo militar ruso y que estuvo vinculado a un plan contra la mayor fábrica de drones militares de Rusia, en Yelabuga, donde murió una persona en junio del año pasado. El propio Iván dijo que el caso más grave fue cuando un coche en el que llevaba explosivos caseros fue detenido para una inspección y no lo detectaron.

Ambos dicen que evitan daños a civiles. Foma insistió en que su grupo solo transmite inteligencia y no ejecuta asesinatos, mientras Iván aseguró que su trabajo no tiene una estructura clara para reducir el riesgo de ser descubierto.