La producción rusa de crudo podría declinar el año que viene debido a un pacto global de reducción del bombeo, dijo este martes 18 de diciembre el ministro de Energía, Alexander Novak, con lo que posiblemente terminaría una década ininterrumpida de crecimiento.
La OPEP y otros grandes exportadores petroleros acordaron este mes reanudar los recortes dado que los precios del crudo se han hundido a menos de 60 dólares desde los más de 80 dólares el barril en octubre, en un golpe a las arcas de muchos productores.
Rusia se comprometió a bajar su producción petrolera en 228.000 barriles por día (bpd) desde un promedio mensual histórico de 11,41 millones de bpd.
Novak señaló que la reducción se alcanzará durante el primer trimestre dado que la producción ha excedido los 11,42 millones de bpd en diciembre hasta ahora. Las declaraciones fueron hechas durante una presentación ante la cámara baja del Parlamento.
