Una comisión electoral local anuló este jueves la elección de un gobernador favorable al Kremlin tras los fraudes masivos reconocidos por la comisión electoral federal, un hecho inédito para una elección de este nivel desde la llegada al poder del presidente Vladimir Putin.
La comisión electoral rusa había recomendado el miércoles anular la elección tras numerosas irregularidades, incómodas para el poder en plena crítica por la reforma de las jubilaciones.
La crisis se desencadenó tras la estrecha victoria, en la segunda vuelta de un candidato de Rusia Unida, el partido en el poder, en la región de Primorie (Extremo Oriente).
El gobernador saliente, Andréi Tarasenko, ganó por un punto porcentual al comunista Andréi Ischenko, pese a haber tenido una clara desventaja en el recuento, provocando acusaciones de fraude y manifestaciones en Vladivostok.
