Los piratas informáticos enviaron mensajes falsos al personal que trabajaba en la investigación de la vacuna, pero no lograron su objetivo, dijo la farmacéutica. Anteriormente, esa campaña se había centrado en empresas de defensa y medios d
Los piratas informáticos enviaron mensajes falsos al personal que trabajaba en la investigación de la vacuna, pero no lograron su objetivo, dijo la farmacéutica.
Anteriormente, esa campaña se había centrado en empresas de defensa y medios de comunicación, pero en las últimas semanas ha girado en torno a objetivos relacionados con el coronavirus, según tres personas que han investigado los ataques.
Los ciberataques contra organismos de salud, desarrolladores de vacunas y fabricantes de medicamentos se han disparado durante la pandemia. Los grupos de hackers con apoyo estatal y del crimen organizado se esfuerzan por obtener las últimas investigaciones e información sobre la enfermedad.
Occidente asegura que cualquier información robada podría venderse con fines de lucro, usarse para extorsionar a las víctimas o dar a gobiernos extranjeros una valiosa ventaja estratégica en la contención de una enfermedad que ha acabado con la vida de 1,4 millones de personas en todo el mundo. Microsoft apuntó este mes que había observado a dos grupos de hackers norcoreanos dirigirse a desarrolladores de vacunas en múltiples países, incluso “enviando mensajes con descripciones de trabajo falsas”. La empresa no dio el nombre de ninguna de las organizaciones afectadas.
Corea del Sur explicó el viernes que la agencia de inteligencia del país había frustrado varios de esos intentos.
Reuters ha informado anteriormente que hackers de Irán, China y Rusia han intentado acceder a los sistemas de los principales fabricantes de medicamentos, e incluso al de la Organización Mundial de la Salud. Teherán, Pekín y Moscú niegan las acusaciones.
Algunas de las cuentas utilizadas en los ataques a AstraZeneca se registraron en direcciones de correo electrónico rusas, según una de las fuentes, en un posible intento de confundir a los investigadores.