Irán y las grandes potencias se reúnen este viernes en Viena para evaluar el acuerdo nuclear alcanzado en 2015, nunca antes tan amenazado como ahora tras las virulentas críticas del presidente estadounidense Donald Trump.
Esta reunión trimestral pasa revista al acuerdo alcanzado en julio de 2015 y que entró en vigor en enero de 2016. Su objetivo es garantizar el carácter estrictamente pacífico del programa nuclear iraní a cambio de un levantamiento de las sanciones internacionales.
La reunión se produce en un contexto sumamente sensible, mientras se acerca el 12 de mayo, fecha en la que Trump dio a entender que su país saldría del acuerdo y restablecería el régimen de sanciones contra la república islámica.
La destitución el martes del secretario de Estado estadounidense Rex Tillerson, que abogaba porque Estados Unidos continuara su adhesión a ese acuerdo histórico, refuerza la incertidumbre. Su sucesor Mike Pompeo, hasta ahora director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), defiende la línea dura frente a Irán.
