BUENOS AIRES (AP) — Bajo la consigna «Ni hambre ni despidos», organizaciones sociales y políticas se movilizaron el viernes al centro de Buenos Aires en el cierre de protestas en todo el país contra el gobierno del presidente Mauricio Macri.
La manifestación, que confluyó en la histórica Plaza de Mayo, justo frente a la Casa de Gobierno, fue convocada por la Central de Trabajadores de Argentina (CTA), la organización sindical más combativa contra las políticas económicas del presidente, a las cuales definen como de «ajuste».
El aumento del desempleo –9,3%, según las últimas estadísticas oficiales–, la pérdida del poder adquisitivo del salario por la inflación, que cerrará el año en más del 40% y el creciente endeudamiento externo concentran las principales críticas contra el mandatario, que el próximo mes cumplirá un año en el poder.
La jornada nacional de lucha organizada por la CTA y secundada por organizaciones sociales, estudiantiles y políticas no contó con la participación de la Confederación General del Trabajo (CGT), la principal central obrera del país, que ha optado por una posición más conciliadora con el gobierno.



