El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, confesó el miércoles que enfrenta un dilema entre continuar la negociación de paz con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) o romperla, después de los recientes ataques del grupo rebelde contra la Fuerzas Militares y la infraestructura petrolera del país.
El mandatario puso al descubierto su duda después de que el ELN cometió un ataque con explosivos a una caravana militar que transitaba por una carretera del noreste de la nación sudamericana que dejó cinco soldados muertos y otros 10 heridos.
El ataque se produjo horas después de que el grupo rebelde, conformado por unos 2.000 combatientes y considerado terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea, anunció una tregua unilateral de cinco días para permitir el normal desarrollo de las elecciones legislativas del 11 de marzo.
“Estoy en ese dilema. ¿Qué hago con el ELN? Sigo insistiendo o, como quiere la opinión pública, porque hoy la opinión pública, toda, está en favor de romper los diálogos”, afirmó Santos en un acto de gobierno en la caribeña ciudad de Cartagena, en el que también cuestionó la coherencia del grupo.
