El juez federal de Estados Unidos, Randolph Moss, ha ordenado el decomiso definitivo del avión venezolano que se encuentra retenido en el aeropuerto de Ezeiza desde el pasado 6 de junio. El avión aterrizó con 19 tripulantes, compuestos por venezolanos e iraníes, quienes fueron investigados bajo la sospecha de que se dedicaban al espionaje o a actividades de apoyo al terrorismo. La decisión de Moss fue tomada a petición del fiscal de Washington, Rajbir Datta, quien ha estado exigiendo que la aeronave sea enviada a Estados Unidos. Esto se debe a que consideran que se violó la ley norteamericana cuando se vendió el avión en contra de una ley que prohíbe negociar bienes norteamericanos con empresas catalogadas como sospechosas de terrorismo.

La entrega de la aeronave a EE. UU. es una decisión política que debe tomar el Estado argentino, que tiene que considerar si acepta la exigencia de EE. UU. o si prefiere no enfrentarse al Gobierno de Venezuela o al de Irán, quienes están observando estas acciones. El avión será confiscado a los Estados Unidos de América, según el juez Moss.

Este acuerdo de cooperación judicial internacional entre Argentina y EE. UU. es de 1991 y establece que el Ministerio de Justicia se encargue de las solicitudes, no la Cancillería, como ocurre con otros países. Ahora habrá que ver si sucede lo mismo con la llegada de este nuevo oficio del juez Moss. El avión de carga Boeing 747-300 puede ser incautado porque estaría sujeto a decomiso en base a violaciones de las leyes de control de exportaciones en EE. UU. y en relación a la transferencia no autorizada del avión de Mahan Air, una aerolínea iraní», a una firma venezolana. El departamento de Justicia norteamericano relaciona a Mahan Air con el Hezbollah y la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC-QF), organizaciones que están catalogadas como terroristas.

La empresa Emtrasur, representada por el abogado Maximiliano Rusconi, está reclamando que le devuelvan la aeronave, ya que existen imputados libres en sus países, con falta de mérito y sobreseídos. En tanto, Estados Unidos, a través del Departamento de Justicia, paga por el estacionamiento de la aeronave, el combustible y el mantenimiento.