Los bombardeos de Rusia y el régimen sirio en Alepo, que han durado casi un mes, han dejado casi 500 muertos y tenido consecuencias horribles, dijo este jueves el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.
«El conflicto sigue tocando nuevos fondos espantosos», dijo Ban en una reunión especial de la Asamblea General convocada a pedido de 72 países, una iniciativa encabezada por Canadá.
Los bombardeos aéreos de la zona oriental de Alepo -en manos de los rebeldes- que comenzaron el 22 de septiembre, han sido los más intensos durante los cinco años de guerra, señaló Ban.
«Los resultados han sido horribles», con casi 500 muertos y unos 2.000 heridos, dijo el jefe de la ONU. Más de una cuarta parte de todos los muertos han sido niños, subrayó.
