Una ola de calor sin precedentes azota el oeste y norte de Estados Unidos, con temperaturas de 43 °C en Salt Lake City (Utah) y Billings (Montana), valores que superan los máximos de los últimos 150 años.

Pronóstico y riesgos para la salud

El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) ha advertido que el calor extremo persistirá durante varios días, con su punto máximo previsto para el martes. Las altas temperaturas representan un serio riesgo para la salud, sobre todo para niños, ancianos y personas con afecciones crónicas.

Impacto en la lucha contra incendios forestales

El calor también complica las operaciones contra los incendios que afectan a Colorado y Utah, dificultando la labor de los bomberos y aumentando la probabilidad de que los fuegos se expandan.

Este episodio se produce pocos días después de otro brote de calor que golpeó al este del país, donde ciudades como Nueva York y Filadelfia registraron cerca de 40 °C a comienzos de julio.