Un niño de 3 años que a solo unos días de nacido fue impactado por la bala perdida de un cazador murió tras quedar ciego y padecer muchos males.
La madre de Shayne Iverson, de Pensilvania, dijo en Facebook que su hijo murió el miércoles en un hospital, luego que el fin de semana le diera fiebre y le diagnosticaran meningitis.
«Ahora descansa en paz», dijo.
El 25 de septiembre del 2014, Shayne solo tenía unos días de nacido cuando la bala perdida atravesó la ventana de su casa en el oriente de Pittsburgh y le impactó en el cráneo mientras estaba en los brazos de su padre.
