Experiencias en México y Colombia muestran que comunidades y fauna silvestre pueden compartir territorio sin poner en riesgo la producción ni la conservación de las especies.
En la selva Maya, en México, cercas eléctricas, corrales nocturnos y capacitaciones para productores redujeron los ataques al ganado en ranchos de Chiapas y elevaron la aceptación del jaguar entre los ganaderos. En Calakmul, Campeche, un proceso creativo con 89 estudiantes y 356 dibujos sobre este felino dio origen a Kaab, el jaguar, un cuento infantil que integra información científica para acercar a niñas y niños a la especie.
Guía para coexistir
En Colombia, Wildlife Conservation Society y una docena de instituciones aliadas elaboraron una guía de seis pasos para transformar los conflictos con animales silvestres en oportunidades de convivencia. La propuesta reúne experiencias con jaguares, pumas, osos de anteojos, murciélagos y caimanes. En Arauca, por ejemplo, comunidades construyeron bebederos para evitar que el ganado baje al río y se acerque al caimán llanero, especie catalogada en Peligro Crítico.





