El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva no es un prófugo por la justicia, pese a no haberse entregado dentro del plazo fijado por el juez Sergio Moro, porque las autoridades saben donde está y no han intentado arrestarlo, explicó la asesoría de comunicación del magistrado.
«Lula no incumplió una orden judicial. Le fue dada la oportunidad para que se presente ante la justicia sin necesidad de que tenga que intervenir la policía. Pero todo el mundo sabe donde está, no está escondido ni prófugo», dijo la asesora a la AFP.
«Solo puede ser considerado con pedido de búsqueda o prófugo si la policía lo busca y no consigue localizarlo», añadió.
Más de una hora después de la hora señalada, el expresidente saludaba a miles de manifestantes congregados frente al Sindicato de Metalúrgicos de Sao Bernardo do Campos (afueras de Sao Paulo), donde permanece desde la noche del jueves, cuando fue emitida la orden de arresto.
