Lula da Silva, presidente de Brasil, condenó la «violación de la integridad territorial de Ucrania» durante un discurso público el pasado martes 18 de abril. Las declaraciones de Lula llegaron después de un intercambio de controversias entre Brasil y Estados Unidos por el conflicto. Un portavoz de la Casa Blanca acusó a Brasil de «repetir como un loro» propaganda rusa sobre la guerra, después de que Lula afirmara en un viaje a Pekín que Estados Unidos necesitaba «parar de incentivar» las hostilidades. En respuesta, el principal asesor de política exterior de Lula, Celso Amorim, calificó las declaraciones como «absurdas». Amorim también afirmó que Brasil se opone a la invasión a Ucrania y está buscando una solución política negociada para el conflicto. Los comentarios del portavoz estadounidense ya habían sido rechazados el lunes por el canciller brasileño, Mauro Vieira, después de reunirse con el canciller ruso, Serguéi Lavrov, en Brasilia. Brasil actualmente promueve una mediación internacional para la guerra en Ucrania, presentándose como un intermediario neutral, lo que ha causado inquietud por parte de algunos en Estados Unidos y Europa que ven posturas antioccidentales en Brasil. Lavrov, por su parte, «agradeció» los esfuerzos de Brasil por mediar el conflicto.