El grupo guerrillero está detrás de los asesinatos del general retirado Fernando Landázabal (1998) y del exconsejero de paz, Jesús Antonio Bejarano en 1999.
Los jefes de la antigua guerrilla de las Farc se atribuyeron este sábado el asesinatodel excandidato presidencial colombiano Álvaro Gómez Hurtado, ocurrido en Bogotá el 2 de noviembre de 1995. También reconocieron su responsabilidad en otros cinco sonados crímenes según una carta que enviaron los antiguos rebeldes a la justicia de paz.
En un comunicado difundido este sábado 3 de octubre, el tribunal que investiga los peores delitos cometidos durante el conflicto colombiano dijo que la otrora organización armada ofreció en la misiva “aportar verdad, esclarecer los hechos ocurridos y asumir tempranamente la responsabilidad” en varios casos.
Entre ellos el magnicidio de Álvaro Gómez, así como los asesinatos del general retirado del ejército Fernando Landázabal, en 199; y del exconsejero de paz, Jesús Antonio Bejarano en 1999.
El anuncio causó sorpresa y revuelo en un país que por muchos años creyó que detrás del ataque contra Gómez, uno de los principales dirigentes conservadores del siglo XX, estuvieron políticos rivales aliados con militares y narcotraficantes.



