La Comisión Europea celebró en Luxemburgo la firma del primer acuerdo tripartito de almacenamiento de energía a escala de la Unión Europea, un pacto en el que participa España junto con otros 21 Estados miembros y que permanecerá vigente hasta 2028.
El entendimiento apunta a acelerar la instalación de sistemas de almacenamiento a corto plazo, entre ellos baterías, con el propósito de reforzar la respuesta de la red eléctrica y mejorar su funcionamiento. La meta es que el sistema sea más seguro y flexible ante las necesidades del suministro.
Un apoyo para la expansión de las energías limpias
La Comisión Europea presentó este acuerdo como una pieza clave dentro de los esfuerzos para ampliar las energías limpias y asequibles. En ese marco, el almacenamiento se considera un elemento esencial para acompañar el crecimiento de la generación renovable, al ofrecer una vía para conservar la electricidad y utilizarla en el momento en que resulte necesaria.
La participación de 22 países otorga al pacto una dimensión comunitaria amplia y refleja una coordinación compartida entre varios Estados miembros. Con una vigencia definida hasta 2028, el acuerdo establece un horizonte de trabajo para promover medidas que faciliten la implantación de estas tecnologías en los sistemas eléctricos nacionales.
