La epidemia de fiebre amarilla que sufre Angola y que ya ha llegado a China podría propagarse y convertirse en una «crisis mundial», advirtió este jueves la Federación Internacional de la Cruz Roja (Ficr).
En un comunicado, la directora del departamento de Salud de la Federación, Julie Lyn Hall, explicó que «las reservas limitadas de vacunas, los sistemas inadecuados de supervisión de las enfermedades, la mala higiene y las interacciones transfronterizas económicas y sociales cotidianas podrían transformar una crisis nacional en una crisis mundial».
La Organización Mundial de la Salud (OMS) comparte este temor. El jueves convocó a su comité de urgencia para determinar si la epidemia constituye una emergencia de salud pública de dimensión internacional como el virus Ébola en África occidental o el zika en América Latina.
«Las personas que viajen no vacunadas se arriesgan a transformar esta epidemia en una crisis regional o internacional si no actuamos rápidamente para proteger a las poblaciones vulnerables y no ayudamos a las comunidades a reducir el riesgo de infección», declaró Hall.
