BAGHDAD, 23 oct (Reuters) – El Gobierno iraquí rechazó un llamado del secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson, para que las unidades paramilitares respaldadas por Irán que ayudaron a Bagdad a derrotar al Estado Islámico pongan fin a sus operaciones en Irak.
En declaraciones después de una reunión el domingo con el primer ministro iraquí Haider al-Abadi y el rey saudí Salman, Tillerson dijo que era hora de que las Fuerzas de Movilización Popular de Irak y sus asesores iraníes «se vayan a casa».
Washington, que respalda a Bagdad en su lucha contra Estado Islámico, teme que Irán utilice su mayor presencia en Irak y Siria para expandir su influencia en la región. Sin embargo, Abadi mostró poca disposición a cumplir con la demanda de Tillerson. «Ningún grupo tiene el derecho a interferir en los asuntos iraquíes», dijo el comunicado emitido por su oficina, que no citó al primer ministro sino a una «fuente» cercana.
Entrenadas y armadas por Irán, las Fuerzas de Movilización Popular de Irak frecuentemente apoyaron a las unidades del gobierno iraquí en su lucha contra los yihadistas derrotados en julio, cuando una ofensiva respaldada por Estados Unidos capturó su bastión Mosul.
