Las fuerzas iraquíes detuvieron a más de 500 miembros sospechosos del grupo Estado Islámico (EI) que intentaban escaparse de la ciudad de Faluya mezclados entre los civiles que huían, informó este lunes la policía.
«Arrestamos a 546 terroristas sospechosos que habían huido aprovechando los movimientos de las familias desplazadas (que dejaron la ciudad) en las últimas dos semanas», dijo Hadi Rzayej, jefe de policía de la provincia de Al Anbar, donde se encuentra Faluya.
«Muchos de ellos usaban identidades falsas», declaró a la AFP desde el lado sur de Faluya, donde las fuerzas iraquíes presionan en una ofensiva desde las últimas tres semanas para arrebatar al EI el control de la ciudad.
Cuando los civiles llegan ante las fuerzas gubernamentales, hombres adultos y adolescentes son controlados por separado. Algunos son liberados después de varias horas, mientras que otros son sometidos a interrogatorios más exhaustivos.
