El Papa reflexiona sobre la violencia en Sudamérica en su Vía Crucis

El Vía Crucis del Viernes Santo tuvo una meditación especial dedicada a la violencia en Sudamérica y el narcotráfico en Centroamérica. El Papa Francisco, quien se recupera de bronquitis, ha querido que las estaciones del recorrido reflejen la «Tercera Guerra Mundial a trozos». En cada una de las estaciones, habrá víctimas de tragedias como la migración forzada en África y los conflictos religiosos en Oriente Medio.

Una madre sudamericana relata el drama de vivir bajo la acción de las guerrillas

En la cuarta estación del recorrido, una madre sudamericana hablará sobre el drama de vivir bajo la acción de las guerrillas en la región. La mujer, cuya pierna quedó destrozada por una explosión guerrillera en 2012, cuenta cómo su hija de siete meses quedó cubierta de sangre con vidrios en su cara. A pesar del terror, la madre no se deja llevar por la rabia ni el resentimiento y trabaja para prevenir los accidentes causados por las minas diseminadas.

Un joven de Centroamérica habla sobre la violencia y el narcotráfico

En la tercera estación del recorrido, un joven de Centroamérica reflexiona sobre la violencia y el narcotráfico que asola la región. El joven pide que la gente no se deje llevar por la avidez y la corrupción que gira en torno a estos temas y solicita un compromiso por la paz.

Un ucraniano y un ruso se unen por la paz

El Vía Crucis también incluye una meditación dedicada a la guerra en Ucrania, coescrita por un joven ucraniano y un ruso en la décima estación del recorrido. El joven ucraniano recuerda la difícil situación en su ciudad natal de Mariúpol, que tuvo que abandonar junto a su familia, mientras que el ruso habla sobre el dolor que sintió tras la muerte de su hermano en la guerra. Ambos jóvenes unen sus sentimientos en un momento de oración por la paz.