El gobierno de Chile rechazó este jueves el informe difundido por la organización humanitaria Amnistía Internacional, que denunció que las fuerzas de seguridad del Estado cometieron ataques generalizados a manifestantes, dijo en rueda de prensa Lorena Recabarren, subsecretaria de Derechos Humanos.
“El Gobierno rechaza categóricamente el último informe de Amnistía Internacional, el que pretende establecer una política deliberada para dañar a los manifestantes”, manifestó Recabarren.
Más temprano, el presidente Sebastián Piñera reconoció este jueves que la Policía de Chile incumplió protocolos de uso de la fuerza y que la justicia determinará si violaron los derechos humanos, mientras Amnistía Internacional denunció una «política deliberada» para castigar a manifestantes durante las protestas que no cesan.
Cuando crecen las denuncias sobre el uso excesivo de la fuerza en la represión a las manifestaciones que estallaron hace un mes, el mandatario reconoció que en algunos casos no se cumplieron las reglas establecidas en los protocolos revisados y aprobados por organismos de derechos humanos recién en marzo pasado.
