La incesante lluvia traída por la tormenta tropical Florence ha provocado inundaciones en varias zonas de las Carolinas, en Estados Unidos, y se espera aún más en los próximos días, dijeron meteorólogos el sábado, un día después de que el sistema tocara tierra como huracán y dejara al menos cinco muertos, entre ellos un bebé.
«El peligro de inundación por esta tormenta es ahora más inmediato que cuando tocó tierra hace 24 horas», dijo el gobernador de Carolina del Norte, Roy Cooper, el sábado por la mañana. «Nos enfrentamos a paredes de agua en nuestra costa, a lo largo de nuestros ríos, a través de tierras de cultivo, alrededor de nuestras ciudades y pueblos».
