Un fuerte sismo submarino sacudió, este sábado 29 de diciembre, el sur de Filipinas, sin que se informara de víctimas ni daños, aunque las autoridades recomendaron a los habitantes de la región evitar las playas como medida de precaución aun cuando se ha descartado un posible tsunami.
El Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico ha cancelado su advertencia de una posible ola gigante que podría afectar zonas del sur de Filipinas e Indonesia.
El Instituto de Vulcanología y Sismología de Filipinas dijo que el sismo fue de magnitud 7,1 y ocurrió alrededor del mediodía a una profundidad de 49 kilómetros (30 millas), frente a la costa de la provincia de Davao Oriental.
El instituto consideró posible que ocurran réplicas pero sin la fuerza suficiente para causar daños.
