El Parlamento francés adoptó este lunes de forma definitiva la prohibición de los teléfonos celulares en los centros de educación primaria y secundaria, una promesa de campaña del presidente Emmanuel Macron.
Los diputados de la mayoría presidencial y del centro votaron a favor de este texto durante su votación definitiva en la Asamblea Nacional, la cámara baja del Parlamento, mientras que la derecha y la izquierda se abstuvieron, criticando una «operación de comunicación» que «no va a cambiar nada».
Este proyecto de ley prohíbe el uso de todo aparato conectado (móviles, tabletas, relojes) en las escuelas y colegios, es decir los centros de educación secundaria que por lo general acogen a niños de hasta 15 años.
Habrá excepciones «para el uso pedagógico», así como para los niños dispacacitados, se anunció.
