El activista estadounidense que gestionaba una visita al sirio Jihad Ahmad Diyab, exprisionero de la cárcel de Guantánamo que está en la sede de la policía secreta en Venezuela, regresará a su país sin cumplir ese objetivo.
«Presentamos una queja ante la Defensoría del Pueblo y tengo entendido que se le hizo llegar al Ministerio Público, pero no tuvimos respuesta», dijo a la AFP Andrés Conteris, vocero de una ONG que apoya a los reclusos de Guantánamo, quien estuvo en Caracas desde el 1 de agosto.
Su retorno estaba previsto para este miércoles.
En un comunicado, el abogado Jon B. Eisenberg solicitó el sábado al gobierno venezolano que le permitiera hablar con el sirio por teléfono «de inmediato» para organizar su defensa, mientras Conteris trataba de verle personalmente en la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin).
«Se hicieron todos los intentos para gestionar la visita. No se logró. Es triste. Sigue incomunicado», expresó Conteris, quien reiteró que el sirio está detenido y su condición de salud se deteriora.
El lunes, Conteris dijo haber sido recibido por un representante de la Cancillería venezolana en busca de una autorización para visitar al exrecluso.
Diyab reapareció en Venezuela después de abandonar en junio Uruguay, adonde había llegado en 2014 en calidad de refugiado junto a otros cinco exdetenidos de Guantánamo.
El martes, el canciller uruguayo, Rodolfo Nin Novoa, calificó al sirio como «una persona malagradecida» por irse de Montevideo.
«Estábamos haciendo todo un plan de reunificación familiar (en Uruguay) con la Cruz Roja. Tiene un apartamento de cuatro dormitorios que le dio el Estado», expresó Nin Novoa.
Sobre esos comentarios, Conteris declaró que «lo que no dice el canciller es que el programa de apoyo a Diyab termina en enero. ¿Qué quiere decir eso? Que dejará de tener ingresos, casa, ¿cómo va a mantenerse? Y ahora lo acusa de ser malagradecido».
La defensa busca conformar un equipo legal que lleve el caso en Venezuela. «Estoy intentando encontrar un abogado en Caracas que tenga experiencia en el sistema legal venezolano (yo no la tengo) y que pueda asistir los esfuerzos para hacer contacto» con Diyab, informó Eisenberg a la AFP, vía correo electrónico, desde California (EEUU).
Las autoridades venezolanas no han dado declaraciones formales sobre Diyab.