Debido a las “consecuencias devastadoras para la humanidad”, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó por unanimidad una resolución en donde se declaró el 29 de agosto como día internacional contra los ensayos nucleares a partir del 2010.
Dichos ensayos iniciaron en 1945, durante “los primeros años de esta práctica, se prestó poca atención a sus efectos y al peligro de las lluvias radiactivas derivadas de los ensayos en la atmósfera. Hoy, la historia nos ha demostrado que las tragedias humanas y medioambientales resultantes de los ensayos nucleares, justifican la necesidad de observar el Día Internacional contra los Ensayos Nucleares, más aún porque las armas atómicas contemporáneas son cada vez más poderosas y destructivas”, citó la ONU.
Inicialmente la resolución fue propuesta por la República de Kazajstán, y paulatinamente apoyada por diversos países, para clausurar el polígono de ensayos nucleares de Semipalátinsk.
Uno de los objetivos principales para el día internacional corresponde a crear mayor conciencia y conocimiento sobre los efectos nocivos de la actividad nuclear, “los efectos de las explosiones de ensayos de armas nucleares y cualquier otro tipo de explosión nuclear, y sobre la necesidad de ponerles fin para lograr el objetivo de un mundo libre de armas nucleares».
