El Reino Unido atraviesa un deterioro político y económico que se inserta en una tendencia más amplia en Occidente desde la crisis de 2008: el avance de la ultraderecha, el desgaste de los partidos de centro y la dificultad para recomponer la estabilidad institucional.
El miedo como clave del escenario político
La idea del miedo, asociada a Thomas Hobbes, se mantiene como una referencia para entender el clima político británico y europeo. La Gran Recesión dejó como secuela inestabilidad, frustración social y un terreno fértil para fuerzas que combinan temor y resentimiento.
Ese impacto también golpeó a liberales, conservadores y socialdemócratas, que no lograron responder con eficacia a la crisis. Desde entonces, distintos gobiernos del centro político han mostrado señales de desgaste en varios países europeos.
Francia y Alemania, otros síntomas del mismo desgaste
En Francia, el entorno de Emmanuel Macron acumula ocho primeros ministros en ocho años, mientras la ultraderecha se acerca al 40% en las encuestas. En Alemania, la gran coalición se desmorona, la popularidad de Friedrich Merz cae con fuerza y los ultras aparecen como primera fuerza.
