El Papa Francisco celebra una misa para la comunidad católica de Mongolia
En un gesto histórico, el Papa Francisco presidió una misa en el Palacio de Deportes de Ulán Bator, Mongolia, ante alrededor de 2.000 personas. Entre los asistentes se encontraban aproximadamente 1.400 fieles de la comunidad católica del país, así como peregrinos de Filipinas, Vietnam, Corea y China.
Durante la misa, el Papa animó a los presentes a seguir adelante con mansedumbre y sin miedo, recordándoles que son amados por Dios. Este viaje es el número 43 del Papa fuera de Italia, y representa uno de los más distantes de Roma. La Iglesia católica en Mongolia surgió prácticamente con la caída del comunismo en 1992 y cuenta con alrededor de 1.400 bautizados, lo que equivale al 0.04% de la población del país.
La mayoría de los miembros de la comunidad católica de Mongolia, que no superan el centenar, se congregaron en el Estepa Arena de la capital para participar en la misa presidida por el Papa Francisco. Al término de la homilía, el Papa expresó su agradecimiento al pueblo mongol por su cálida amistad y su capacidad para apreciar los aspectos más simples de la vida, así como por su sabia preservación de las tradiciones y su cuidadosa atención a la cotidianidad.
El Papa también recibió muestras de apoyo y cariño de fieles de países cercanos como Vietnam, Corea, Filipinas y China. A pesar de las restricciones impuestas por las autoridades chinas a los obispos locales, peregrinos de China estuvieron presentes en la misa. Durante la visita del Papa, estuvieron presentes el excardenal chino y obispo emérito de Hong Kong, John Tong Hon, y el actual obispo Stephen Chow, quien será nombrado cardenal en septiembre próximo.
En un gesto sorpresa, al final de la misa, el Papa Francisco tomó la mano de ambos obispos chinos y envió un cálido saludo al pueblo chino. Chow explicó que un grupo de 40 personas viajó desde Hong Kong para acompañar al Papa, y otros se organizaron por su cuenta. Los católicos chinos que asistieron al evento mostraron con orgullo las banderas de la región especial de Hong Kong con la flor de cinco pétalos.
En Ulán Bator, Mongolia, residen alrededor de 3.3 millones de habitantes, lo que la convierte en la ciudad con la densidad de población más baja del mundo. La comunidad católica local está compuesta por aproximadamente 80 personas, entre sacerdotes, monjas y misioneros laicos. Cuenta con nueve parroquias, cuatro de las cuales se ubican en la capital. A pesar de su tamaño relativamente pequeño, Mongolia tiene un cardenal, Giorgio Marengo, quien fue nombrado en 2022 por el Papa Francisco.
Marengo, el cardenal más joven en ese momento con 48 años, fue quien persuadió al Papa de visitar el país donde se desempeña como misionero. Este histórico encuentro entre el Papa Francisco y la comunidad católica de Mongolia deja un mensaje de fe y esperanza para los fieles en el país y en todo el mundo.