El déficit presupuestal de Estados Unidos para el 2015 ha caído a su nivel más bajo en ocho años, impulsado por ganancias en la recaudación de impuestos que superaron a los incrementos en el gasto gubernamental.
El Departamento del Tesoro informó este jueves que el déficit en el recién completado año presupuestal 2015 cayó a 439.000 millones de dólares de los 483.000 millones en 2014. Esto equivale al 2,5% de la economía, la menor proporción desde 2007, y debajo del promedio de los últimos 40 años.
Las cifras más recientes coinciden con los intensos enfrentamientos por el presupuesto en Washington. El Congreso y la Casa Blanca enfrentan el vencimiento de un plazo a principios de noviembre para elevar el límite de endeudamiento de la nación. Los legisladores están buscando un acuerdo por separado con el gobierno del presidente Barack Obama sobre un presupuesto que mantenga al gobierno funcionando luego de que venza el plazo el 11 de diciembre.
La disminución en los déficit presupuestales en los últimos años representa un agudo contraste con los estratosféricos desequilibrios que surgieron durante la Gran Recesión. El gasto público aumentó y la recaudación de impuestos se hundió luego de que nueve millones de estadounidenses perdieran sus trabajos, el número de personas que depende de los apoyos para desempleados y otros programas sociales se disparara, y los bancos y fabricantes de autos requirieran rescates financieros.
