Estados Unidos e Irán detuvieron sus ataques tras 13 noches consecutivas de bombardeos estadounidenses, en una pausa que no equivale a un alto el fuego formal y que dejó a los mercados pendientes de la apertura del lunes.
La ofensiva se frenó tras casi dos semanas de choques
La agencia AP informó que Estados Unidos pausó sus ataques aéreos el viernes, luego de casi dos semanas de escalada. Una fuente del Departamento de Defensa de Estados Unidos dijo a CNN que las operaciones estaban en espera.
Irán también anunció que detendría las ofensivas sobre estados del Golfo e intereses estadounidenses en la región. El portavoz del ejército, Amir Akraminia, lo confirmó el domingo y aseguró: «Nuestra estrategia ha sido esencialmente de represalia, también hemos detenido nuestras operaciones de represalia».
El Comando Central de Estados Unidos confirmó que su bloqueo naval a los puertos iraníes sigue vigente. Aun así, la desescalada fue presentada como una pausa y no como un cese definitivo de hostilidades.
El lunes medirá el impacto en petróleo y activos de riesgo
El crudo Brent cayó cerca de 4% el viernes hasta casi 96.7 dólares, después de haber cerrado por encima de 100 dólares el jueves por primera vez desde mayo. En paralelo, Bitcoin estuvo cerca de 64.463 dólares el domingo, con un alza de 0,7% en 24 horas, mientras la capitalización total del mercado cripto llegó a 2,29 billones de dólares, con un avance de 0,84%.
Los mercados de petróleo y acciones cerraron antes de que se interrumpieran los ataques, por lo que la apertura del lunes será la primera lectura completa sobre la pausa. Según analistas citados por AP, lo decisivo será cuánto dure; Michael Singh, del Instituto Washington para la Política del Cercano Oriente, dijo que si esto se transforma en una pausa de varios días, será algo importante.
Los ataques hutíes en el Mar Rojo siguen siendo otra fuente de presión sobre el crudo, mientras el tránsito por el estrecho sigue interrumpido. El aumento del petróleo eleva las expectativas de inflación y termina influyendo en la política de la Reserva Federal y en el apetito por el riesgo.
