La crisis de los migrantes que afronta Europa es un problema «mundial» que debe ser tratado a escala «mundial», estimaron este viernes los dirigentes del G7.
«El G7 reconoce que los movimientos de migrantes a gran escala representan un reto mundial que requiere una respuesta mundial», según la declaración final publicada al término de una cumbre en Japón.
En 2015, unos 1,3 millones de migrantes, muchos de ellos procedentes de países desgarrados por conflictos, como Siria o Irak, pidieron asilo en la Unión Europea, más de un tercio en Alemania.
En lo que va de año, según la Oficina de Migraciones Internacionales, unos 190.000 migrantes y refugiados llegaron a Europa por mar, a Italia, Grecia, Chipre y España.
