Un crucero chocó con un buque portacontenedores en el puerto de Bremerhaven, en Alemania, cuando se disponía a salir de las instalaciones portuarias. El impacto involucró al Mein Schiff 3 y dejó daños en el casco de la embarcación de carga.
Las maniobras de salida se complicaron por una tormenta con fuertes ráfagas de viento, factor que figura como la causa principal del accidente en las primeras indagaciones. La Policía Marítima alemana mantiene abierta la investigación para precisar cómo ocurrió el choque.
A bordo viajaban 2.428 pasajeros y 922 tripulantes, que resultaron ilesos. Tras el impacto, el buque regresó de inmediato a la terminal portuaria, pero los daños estructurales en el crucero son graves y le impiden continuar con el viaje previsto; por ahora permanecerá amarrado en el puerto.





