La victoria de los demócratas en la Cámara de Representantes podría tener repercusiones a nivel mundial, pues la oposición ahora tendrá la facultad de lanzar investigaciones sobre los negocios multinacionales del presidente Donald Trump y sus vínculos políticos con otros gobiernos del mundo.
El control de la cámara baja deja a los demócratas con un arma potente: citaciones judiciales de cumplimiento obligatorio, con los que podrán obligar a funcionarios, empresarios y otras figuras a entregar documentos y hacer declaraciones bajo juramento.
La Casa Blanca probablemente resistirá esos pedidos presentando demandas en las cortes, pero el alcance de las citaciones podría extenderse mucho más allá de Washington.
Ello implica, por ejemplo que el Congreso podrá investigar ahora las 18 marcas que China ha aprobado en meses recientes, vinculadas a Trump y a su hija Ivanka. La pregunta es si hubo allí un conflicto de interés. China dice que da tratamiento igual a todas las solicitudes comerciales, pero ahora la cámara baja podrá indagar si China trató de congraciarse con Trump para lograr concesiones políticas o diplomáticas.
