China calificó el viernes de «injustificadas» y «ridículas» las acusaciones del vicepresidente estadounidense Mike Pence, que aseguró que Pekín se estaba entrometiendo en las elecciones en Estados Unidos.
«Instamos a Estados Unidos a cesar sus ofensas, a dejar de acusar sin fundamento y de difamar contra China y de perjudicar a los intereses de China y las relaciones entre China y Estados Unidos», declaró en un comunicado Hua Chunying, portavoz del ministerio chino de Relaciones Exteriores.
