China endureció su respuesta en la disputa por las tierras raras y apuntó a compañías estadounidenses vinculadas a la cadena de suministro de estos…
China endureció su respuesta en la disputa por las tierras raras y apuntó a compañías estadounidenses vinculadas a la cadena de suministro de estos minerales estratégicos. El Ministerio de Comercio añadió a diez empresas de Estados Unidos a su lista de entidades, mientras que el Ministerio de Finanzas anunció límites de compra para otras 46 firmas del sector defensa.
Entre las compañías incluidas en la lista figura MP Materials, propietaria de la mina de Mountain Pass, en California, además de USA Rare Earth y Aveox. Pekín presentó la decisión como una reacción a la inclusión de entidades chinas en la lista estadounidense de “compañías militares chinas” y como una medida para proteger su “seguridad nacional e intereses”, de acuerdo con las medidas comunicadas por Pekín.
La ofensiva llega menos de dos semanas después de que el Pentágono reincorporara a Alibaba, Baidu y BYD a una lista de compañías chinas consideradas de riesgo para la seguridad nacional de Estados Unidos por sus presuntos vínculos con el Ejército Popular de Liberación. Esas empresas negaron cualquier conexión militar.
La apuesta de Washington
Estados Unidos ha acelerado su estrategia para reducir la dependencia de China en este sector. CSIS describe un plan de política industrial que combina más de 7.300 millones de dólares en capital, inversiones directas, financiación pública y compromisos de compra para impulsar la minería, el procesamiento y la fabricación de imanes.
En ese esquema, el Departamento de Defensa acordó tomar una participación de 400 millones de dólares en MP Materials y fijar durante diez años un precio mínimo de 110 dólares por kilo para su producción de neodimio-praseodimio. La iniciativa busca fortalecer una cadena de suministro considerada clave para la defensa, la automoción, los semiconductores y la tecnología avanzada.
Presión sobre una cadena frágil
El contexto de fondo sigue siendo la vulnerabilidad de un mercado en el que China conserva una posición dominante. CSIS señaló que las restricciones impuestas en abril de 2025 sobre tierras raras pesadas e imanes permanentes alteraron con rapidez cadenas aliadas de defensa e industria, y expusieron la dependencia acumulada de Pekín.
En paralelo, Financial Times recogió una lectura más prudente sobre la decisión china reciente. Un ejecutivo estadounidense en China, citado de forma anónima, la describió como una medida “medida y simbólica”, al sostener que las compañías de sectores sensibles, como la tecnología de defensa, ya tienen un acceso muy limitado a contratos del Gobierno y del Ejército chino.
Las tierras raras agrupan 17 elementos presentes en imanes, baterías, fósforos y catalizadores, con uso en áreas como la sanidad, el transporte, la generación eléctrica, el refinado de petróleo y la electrónica de consumo. Aunque su nombre sugiera escasez, forman parte de múltiples productos y también de componentes militares, lo que explica su peso en la disputa tecnológica y comercial entre Washington y Pekín.
las medidas comunicadas por Pekín