Chile entregó 3.000 visas a extranjeros ilegales gracias a un programa de regulación que implementó el gobierno en medio de una ola migratoria sin precedentes que afecta a este país, informó este miércoles el presidente Sebastián Piñera.
Piñera encabezó la entrega de las visas y documentos de identidad para los 3.000 primeros extranjeros que ingresaron a Chile con visa de turista o ilegalmente y que se acogieron a un proceso de regularización migratoria que comenzó en abril en respuesta a la masiva llegada de migrantes que en los últimos años pasó de 400.000 personas a más de 1,1 millón.
La entrega de las visas se realizó en un acto en Santiago, dos días después de que el gobierno de Piñera estimara que unos 2.000 extranjeros que no hayan regularizado su situación migratoria, que tengan antecedentes penales o estén cumpliendo penas carcelarias, serían expulsados hasta fin de año.
«Es simplemente coherencia que hoy día estemos entregando estas 3.000 visas y carnet de identidad, para que se puedan integrar en plenitud a nuestra sociedad y, al mismo tiempo, estamos expulsando a aquellas personas que cometieron delito en nuestro país, o que están en forma irregular, es decir, no están respetando nuestras leyes», sostuvo Piñera.
