Carlos García, exalcalde de Mérida, relató en una entrevista publicada por elmundo.es que regresó a la ciudad andina después de años de exilio, una detención migratoria en Estados Unidos y un retorno a Venezuela que calificó como riesgoso por la orden de captura que, según él, seguía vigente.

Del exilio a Ohio

García, de 43 años, recordó que abandonó Venezuela en 2017, después de que el chavismo lo condenara a 15 meses de cárcel por negarse a reprimir las protestas antigubernamentales. Dijo que primero pasó cuatro años en Colombia y luego continuó el exilio con su familia en Estados Unidos.

Según su versión, el 23 de enero acudió a una cita de Migración en Ohio dentro de su proceso de asilo político y allí fue detenido. Afirmó que tenía papeles, seguro social, permiso de trabajo, licencia de conducir y estaba al día con los impuestos.

El dirigente sostuvo que pasó cuatro meses peleando su libertad y su asilo, pero que las condiciones de reclusión lo llevaron a preferir la deportación. Aseguró que perdió 22 kilos y fue hospitalizado dos veces.

Un retorno vigilado en Mérida

García contó que la deportación fue inicialmente para Ecuador, pero ese país no lo aceptó. Luego pidió ser enviado a Venezuela para acelerar el proceso. Dijo que aterrizó el último día de septiembre sin saber cuál sería el trato de las autoridades venezolanas.

Según su relato, al llegar fue recibido por funcionarios del SEBIN, la DGCIM, el CICPC y la Guardia Nacional. Afirmó que revisaron su caso en el sistema, lo interrogaron y, tras unas horas de espera, lo dejaron en libertad.

También dijo que ha encontrado un país con fuerte deterioro de los servicios públicos y describió apagones más severos en el interior que en Caracas. Sobre el clima político, aseguró que mantiene su respaldo a María Corina Machado y a la ruta electoral, aunque ya no milita en Primero Justicia.

García añadió que, pese a sus críticas al trato que recibió en Estados Unidos, valora la presión internacional contra Nicolás Maduro, a quien dijo haber celebrado la captura en enero. A su juicio, esa situación no borró las contradicciones que, según él, viven hoy los venezolanos dentro y fuera del país.

La paradoja que él resume en una frase

En su testimonio, García resumió su historia con una idea repetida varias veces: huyó de Venezuela para no terminar en una cárcel del régimen y acabó en un centro de detención en Estados Unidos. Luego, dijo, volvió a Mérida para reencontrarse con su familia y retomar su agenda política y social.