El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó el viernes 16 de octubre una orden ejecutiva para suspender la aplicación de un nuevo paquete de sanciones y aranceles contra Rusia, poco antes de su entrada en vigor. Al comunicar la decisión al Congreso, alegó razones de interés nacional.
Las medidas habían sido aprobadas en septiembre y contemplaban restricciones contra funcionarios del Gobierno y las fuerzas armadas rusas, grandes bancos y buques de la denominada flota en la sombra. También incluían aranceles a productos rusos y a bienes de determinados países que siguen comprando petróleo y gas a Moscú.
El enviado presidencial ruso Kirill Dmitriev celebró la suspensión y sostuvo que el paquete habría paralizado la cooperación económica entre ambos países.
La decisión llega después de que Trump anunciara un acuerdo con Vladímir Putin para aumentar el suministro de diésel ruso al mercado internacional y reducir los precios de los combustibles.



