La ácida disputa entre el expresidente de Ecuador Rafael Correa y su reciente sucesor, Lenín Moreno, «no inmoviliza» al gobierno, dijo el jueves en Nueva York la canciller ecuatoriana, que pidió «madurez» para reconocer los errores del pasado.
«Puede haber una disputa entre nuestros líderes pero eso realmente no inmoviliza la gran responsabilidad que tiene Lenín Moreno y que tenemos nosotros», dijo a la AFP María Fernanda Espinosa, ministra de ambos gobiernos, al margen de la Asamblea general de la ONU.
«Si la revolución es el resultado de un esfuerzo humano liderado por el expresidente Correa (2007-2017) por supuesto tiene que tener errores. Mientras más uno hace, más errores tiene. Y creo que tenemos que tener la madurez necesaria para aceptar los errores, para reconocer los aciertos y los logros y para seguir adelante», sostuvo.
Moreno, que asumió el poder en mayo, era el vicepresidente de Correa y su aliado. Pero desde que llegó al poder ha criticado varios aspectos de la gestión de su antecesor, y ahora ambos intercambian reproches e insultos en las redes sociales.
