Un incendio que destruyó 43 viviendas el año pasado en un área mayormente rural al norte de San Francisco empezó en una operación ilegal de cultivo de marihuana, informaron el miércoles las autoridades. Dos sospechosos huyeron del país antes de poder ser interrogados.
El incendio, que fue denominado Rocky, quemó unos 280 kilómetros cuadrados (108 millas cuadradas) en los condados Lake, Yolo y Colusa, donde destruyó 43 casas y 53 instalaciones antes de ser contenido. Comenzó cerca de una zona que actualmente está en llamas. Este último siniestro está siendo investigado y las autoridades dicen que fue causado por un pirómano.
El incendio del año pasado comenzó debido a un calentador de agua defectuoso, ubicado cerca de un lugar donde se estaban cultivando unas 100 plantas de marihuana, dijo Janet Upton, portavoz del Departamento de California de Silvicultura y Protección contra Incendios.
«Estaba amarrado a un árbol. Muy creativo, y no era muy seguro», dijo.
